untitled
Off the record (Confidencial)
“¿Lo amaba?”
 
¿Fue acaso tan obvio? ¿Soy tan obvio? Permanezco en silencio por demasiado tiempo y ahora él piensa que me ha ofendido.
 
Miedo… no se refleja en su rostro, pero esta ahí, en su mente, precipitándose mientras persigue su propia cola. Puedo escuchar sus pensamientos tan fuerte y claro como si los hubiese dicho. Es casi gracioso, pero su mayor temor no es por su vida, sino porque no continúe con mi historia.
 
Mi historia está toda dicha, aunque no hay final feliz; no hay final alguno. Sólo yo, aquí; y Lestat que está muerto o desaparecido.
 
Y al final de todo… al final de todo lo que tenía que decir, está esta pregunta. Esta pregunta abrasadora.
 
Suspiro y alcanzo la pequeña grabadora, presionando el botón de Stop. Él se da cuenta, pero no dice nada. Me reacomodo en mi silla, entrelazo mis manos y pregunto: “¿Tú que piensas?”
 
“¡Sí!” Su respuesta es inmediata, sin titubeo alguno. “Sí, quiero decir… sí… “. Se esfuerza por articular sus pensamientos. “Es sólo que cada vez que dice su nombre hay algo en su voz, creo, quisiera…”. Se detiene nuevamente. “Quisiera que lo amara, eso era todo lo que quería que dijera, que incluso con todo…” me mira y sus ojos lucen desesperados por comprender “aún lo amaba”.  
 
¿Por cuánto tiempo lo negué? ¿Cuándo admití finalmente ante mí mismo, no sólo que amaba a Lestat, sino también que estaba completamente bien tener todos esos sentimientos? Y este chico que realmente nunca ha estado enamorado lo vio inmediatamente, lo vio y supo que estaba bien.
 
Él no me juzga, ni por ser un asesino ni por amar a otro hombre. Repentinamente me siento contento por haber aceptado su oferta, así que será por él que intente explicar… este es el por qué, ¿El por qué? ¿El por qué de qué? El por qué de todo.
 
Y quizás algún día, si es que Lestat no está muerto, le pueda explicar a él también. Se merece al menos eso, incluso si ya no le importa más.
 
Incluso en estos tiempos modernos, en esta ciudad, ¿es acaso una coincidencia que decidiera hacer de esta ciudad mi hogar?, Incluso aquí y ahora, pienso que este chico entenderá.
 
Pero ahora de nuevo he permanecido en silencio por demasiado tiempo y él se mantiene expectante. Le sonrío y ello parece tranquilizarlo.
 
Dime, “¿tu familia sabe que eres… homosexual?”. Pregunto con el mismo tono, que estoy seguro, usarían su padre o su madre; imitando la mirada displicente que indudablemente acompañaría tales palabras.
 
Permanece callado un momento para luego soltarse en carcajadas, por un instante suena casi como Lestat; es el mismo tipo de risa sin gracia. “¡Dios mío! ¡No!” exclama una vez que se ha clamado, después, un poco más apagado: “No entenderían, para empezar no estamos en los mejores términos, ¿sabe?”
 
Asiento, desde luego que sí. Doscientos años y algunas cosas no han cambiado para nada. “¿Alguna vez trataste de recompensarlos? ¿De actuar exactamente al contrario de tus inclinaciones naturales para tratar de encajar? ¿De engañarlos?”
 
Asiente como si supiera exactamente de lo que estoy hablando. El problema con Lestat es que a él no le importaba lo que cualquiera pensase acerca de él o de sus actos. No se le ocurrió que quizás yo no tuviese esa misma actitud; a mí no se me ocurrió decírselo de todas formas.
 
“Aún lo hago” dice el chico, y me toma un minuto recordar de qué está hablando, “Con la mayoría de la gente no soy… yo mismo”
 
“Sí, así es” le contesto estando de acuerdo- “Para mí incluso había momentos, largos periodos de tiempo, durante los cuales logré auto convencerme de que yo era esa persona”
 
Una esposa, hijos, mientras más mejor. Una gran casa ubicada en una gran extensión de tierra, una plantación próspera, una buena posición social, una buena reputación… Eso era lo que quería
 
No, eso era lo que querían para mí, ellos, mi madre y mi hermana principalmente; y desde luego toda la sociedad.
 
Para cuando tenia 25 años me había convencido por completo de que estaba bien, o mejor dicho, había convencido a mi parte conciente por completo de eso.
 
En el fondo gritaba y peleaba en su contra con toda mi voluntad, pero era muy bueno en empujar esa parte de mí al fondo; para ese entonces ya tenía mucha práctica
 
Pero aún esa parte de mí debía tener alguna influencia, porque un hombre de mi edad ya debía haber estado casado y con varios hijos. Sin embargo, aún estaba soltero.
 
Había muchas jóvenes damas elegibles deseosas de casarse conmigo. En ese momento pensaba que era únicamente mi riqueza lo que las atraía, o mejor dicho, lo que atraía a sus madres, las que realmente realizaban las uniones. Ahora puedo verlo de nuevo y decir que también se sentían atraídas por mi aspecto, pero aún así, era más por mi posición.
 
Así era en esos días, uno no podía esperaba casarse por amor.”
 
Finalmente hice una pausa para poder tomar aire, un  mero hábito respirar. “No tenía la oportunidad de casarme por amor.
 
“Nadie tenía que decirme que había algo malo conmigo. No sé si tenían alguna idea, no en ese entonces. Después, cuando Lestat estaba viviendo conmigo, estoy seguro de que mi madre se enteró. Lo supo entonces, incluso cuando yo me negaba a ver la verdad.
 
Pero eso fue antes de Lestat...
 
Me sentía atraído por los hombres, pretendí que fuese de otro modo. En las reuniones sociales inevitablemente trataba de observar a las muchachas más hermosas, tratando desesperadamente de inducir algún tipo de sentimiento, algún tipo de reacción. Dormiría con esas damas y con prostitutas, una y otra vez… y nada,. Bien podría haber estado usando mi mano.”
 
“¿Alguna vez…” Su voz se apaga, pero no necesita terminar la frase para que yo sepa qué quiso preguntar.
 
“¿Qué si alguna vez dormí con algún hombre? Sí, y me odiaba después de cada ocasión, siempre me odiaba
 
No se supone que un hombre se sienta atraído por otros hombres. El… deseo que buscaba con tanta dificultad en las mujeres, era encendido por una mirada, una palabra… estaba mal; no necesitaba ser dicho, era obvio. Tan obvio como decir que el cielo es azul.
 
Así que bailaba con las damas y dormía con mujeres. Hice lo mejor que pude por curarme de esta enfermedad. Pero de alguna forma aún me las arreglaba para encontrar excusas para rechazar a las candidatas. Estoy seguro de que en ese momento  mis objeciones estaban bien fundadas, pero estaba llegando a una edad en la cual no podría seguir rechazando esas ofertas.
 
Y luego vino Lestat, y el escape…"
 
Lo observé, sabe mi historia, se la acabo de contar, sabe que no había escape.
 
“Me preguntaste si lo amaba…  Dios, sí. Él era deslum
brante, quitaba el aliento. Fui suyo en el mismo instante en el que posé mis ojos en él. No podía no seguirlo ¿me entiendes?”
 
No piensa, ese chico que nunca se ha enamorado. “Pero, ¿qué paso?”
 
“Yo fui lo que pasó” Río con desgano, “tan pronto como recuperé el sentido, estaba tratando desesperadamente de negar cualquier tipo de atracción que pudiese sentir por él; rechazando cada uno de sus avances.
 
Lo único en lo que  podía pensar fue en que era un maldito, maldito, maldito… Un asesino, un asqueroso pervertido. Así que empecé a arreglar lo que pensaba como la vida que Lestat me había robado. Lo que pudo haber sido mío.”
 
“Babette” dijo, muy astuto.
 
“Sí  Babette. Esa pudo ser tu esposa, pero por Lestat… esa pudo ser tu vida, pero por Lestat. Todo se convirtió en culpa de Lestat. Convenientemente olvidé que le había dicho a mi madre que no deseaba casarme con Babette ni con ninguna otra de las muchachas que intentó endosarme.”
 
“¿Cuándo se dio cuenta, cuándo admitió que lo amaba?” preguntó el chico.
 
“¿Admitirlo? Justo ahora. Esta es la primera vez que le digo a alguien  como me sentía.
 
Me di cuenta… no de que lo amaba, obviamente eso ya lo sabía, incluso dentro de mi negación lo sabía. Pero no fue sino hasta que él se había ido y Claudia también; que me di cuenta de que no importaba lo que cualquiera pensara, lo único que importaba éramos nosotros y cómo nos sentíamos con el otro; de que me aceptara. Pero para entonces era… demasiado tarde.”
 
Mira su grabadora, que no ha grabado nada de esto. Sonrío mostrando mis colmillo, como Lestat tanto amaba. "Esto es confidencial, desde luego."

Inicio



Report Content · · Web Hosting · Blog · Guestbooks · Message Forums · Mailing Lists
Easiest Website Builder ever! · Build your own toolbar · Free Talking Character · Email Marketing
powered by a free webtools company bravenet.com